
No es ninguna novedad que existen semáforos de peatones con cuenta atrás, en los que vemos los segundos que quedan para que vuelva a estar rojo.
Aunque esta idea se podría orientar al lado de los semáforos de coches, instalándoles una cuenta atrás para saber cuanto tiempo queda de semáforo en rojo antes de ponerse verde.
Esto nos ayudaría a reanudar más rápido la marcha, aunque también podría convertir nuestras calles en auténticos circuitos de F1…
¿Más ventajas o más inconvenientes?