
Una marca con cierto prestigio, conseguido ya sea por la calidad de sus productos, o por una muy buena estrategia de marketing suele ofrecer sus productos con un precio superior a la media del mercado, vendiendo tanto o más que el resto de sus competidores; esto es la magia del marketing.
Los coches, como un producto que son, no se libran de una constante campaña de publicidad. El lanzamiento de un nuevo modelo no se puede dejar al azar, al contrario, el cliente debe de conocerlo incluso antes de su salida a la venta, todo es válido, información filtrada del modelo cuando aun está en periodo de pruebas (fotos espías), características destacadas, fotos, vídeos, anuncios… La finalidad llegar al mayor número de personas. Que nadie se quede sin saber lo bonito y recomendable que será este nuevo coche.
Debido a esto, y a la “markitis” existente en España, sabemos que el precio entre un coche y otro, exclusivamente por ser de esa marca tiene un precio superior en más de 6000€. A nadie le llamará la atención que conduzcas un Opel, un Skoda, un Citroën o un Renault, sin embargo si decimos que tenemos un Bmw, un Audi o un Mercedes la cosa cambia considerablemente.